Historia de la Junta de Vigilancia del Río Mostazal y sus afluentes
La historia de la Junta de Vigilancia del Río Mostazal es también la historia del esfuerzo colectivo de comunidades agrícolas por organizar, proteger y distribuir de manera justa un recurso cada vez más escaso: el agua. Ubicada en la Región de Coquimbo, en la comuna de Monte Patria, esta cuenca se ha caracterizado históricamente por su vocación agrícola y por una fuerte dependencia del riego para la producción de frutas, hortalizas y cultivos tradicionales. En este contexto, el río Mostazal y sus afluentes han sido claves para la vida y el desarrollo económico de cientos de familias, parceleros y comunidades agrícolas.
Origen y necesidad de organización
Hasta fines del siglo XX, la distribución de aguas en el valle del Mostazal se realizaba de manera empírica, muchas veces basada en acuerdos informales entre vecinos, turnos orales y costumbres locales que no contaban con respaldo legal ni mecanismos de fiscalización. Si bien estas prácticas permitieron sostener la agricultura por generaciones, el aumento de la demanda hídrica, el crecimiento de la superficie cultivada y la aparición de nuevas tecnologías comenzaron a tensionar el sistema tradicional.
Además, la falta de una organización reconocida legalmente impedía a los regantes postular a instrumentos públicos de apoyo, como los concursos de la Comisión Nacional de Riego (CNR), que exigen una representación formal para acceder a bonificaciones destinadas a obras de riego. Esta situación, sumada al avance de la crisis climática y a una sequía prolongada que ya se hacía sentir con fuerza a comienzos de los años 2000, hizo evidente la necesidad de contar con una entidad capaz de asumir la responsabilidad del reparto de las aguas de manera técnica, justa y sustentable.
Proceso de constitución
A partir de este diagnóstico, se iniciaron una serie de conversaciones y encuentros entre agricultores, dirigentes de canales, juntas de vecinos rurales y autoridades locales. El objetivo común era claro: constituir una Junta de Vigilancia que reuniera a todos los usuarios del río Mostazal y sus principales afluentes, para así garantizar una administración ordenada y representativa del recurso hídrico.
El proceso no fue sencillo, y requirió de un trabajo paciente y sostenido para levantar información, regularizar derechos de aprovechamiento de aguas, definir los sectores de influencia de cada canal y redactar los estatutos de la nueva organización. A medida que se avanzaba en estas tareas, más canales se fueron incorporando voluntariamente a la iniciativa, comprendiendo que solo mediante la unión y la cooperación se podría enfrentar de mejor forma la escasez de agua y los desafíos futuros.
Finalmente, se logró la inscripción legal de la Junta de Vigilancia del Río Mostazal, organización que agrupa actualmente a los canales ubicados en sectores como El Maqui, Tulahuén, Pedregal, Colliguay y otros puntos del valle. Con ello, se dio un paso fundamental para la modernización de la gestión hídrica en la zona.
Funciones y logros
Desde su creación, la Junta de Vigilancia ha trabajado intensamente en fortalecer sus capacidades administrativas y técnicas. Entre sus funciones principales se encuentran:
• La distribución diaria del caudal del río entre los distintos canales asociados, respetando los derechos de cada usuario.
• La representación legal de los regantes ante organismos públicos, judiciales y privados.
• La elaboración de proyectos de inversión en infraestructura de riego.
• La postulación a fondos públicos, especialmente a través de la Ley de Riego.
• La promoción del uso eficiente del agua y la implementación de tecnologías limpias.
Uno de los principales logros ha sido el desarrollo y ejecución de proyectos bonificados por la CNR, como sistemas de riego tecnificado, obras de acumulación, compuertas automatizadas y generación de energía fotovoltaica para impulsar sistemas de riego. Estas iniciativas han tenido un impacto directo en la productividad de los predios y en la capacidad de los agricultores para sostener su actividad en condiciones climáticas cada vez más adversas.
Asimismo, la Junta ha sido una voz activa en las mesas de trabajo sobre recursos hídricos a nivel regional, planteando con claridad las necesidades del territorio y promoviendo una visión descentralizada y territorial del manejo del agua.
Relación con la CNR y otras instituciones
En los últimos años, la Junta ha estrechado su colaboración con la Comisión Nacional de Riego. Las visitas en terreno del Coordinador Regional y del Coordinador Zonal Norte Chico han permitido levantar requerimientos directamente desde los agricultores, visibilizar los avances de los proyectos bonificados y proyectar nuevas líneas de apoyo en conjunto.
Durante una visita reciente al sector de Pedregal, Álvaro Espinoza —Coordinador Zonal de la CNR— destacó el compromiso del gobierno y del Ministerio de Agricultura con los pequeños agricultores de zonas apartadas, y reafirmó la importancia de las organizaciones como la Junta de Vigilancia del Río Mostazal para canalizar de forma eficiente los recursos públicos.
Por su parte, el presidente de la Junta, Manuel Etcheverría, ha señalado que el fortalecimiento del vínculo con las autoridades ha sido clave para aumentar la cobertura de los beneficios y acercar la institucionalidad a los territorios. La Junta, según sus palabras, es la herramienta fundamental para mitigar el impacto de la sequía, ya que permite postular colectivamente a soluciones que de forma individual serían inalcanzables para muchos usuarios.
Compromiso con el territorio
Más allá de su rol técnico, la Junta ha jugado un papel relevante en la cohesión social del valle. Ha promovido la participación de las mujeres rurales, ha apoyado emprendimientos de jóvenes agricultores y ha sido parte activa del desarrollo económico local. Casos como el de la agricultora Bernarda Argandoña, quien ha desarrollado un sistema hidropónico con apoyo de la CNR, reflejan cómo la organización y el acceso a instrumentos públicos pueden transformar realidades.
En un contexto marcado por la incertidumbre climática, la Junta de Vigilancia del Río Mostazal se proyecta como una organización con visión de futuro, que valora el conocimiento tradicional pero que apuesta por la innovación y el trabajo colaborativo como base para la sostenibilidad del riego y la producción agrícola en la región.
Extracto del escrito "El Valle de Mostazal - El Agua, la tierra y el medio ambiente" de don Raúl Carmona Castex, 6 de julio de 2023.